Los ingredientes básicos para el éxito son su motivación y deseo de cambiar. No es fácil modificar los hábitos alimenticios de toda una vida.
Exige un compromiso decidido y el establecimiento de objetivos realistas. Intente alcanzar un objetivo de una vez, más que pretender modificar muchos hábitos de la noche a la mañana.
Aumente sus posibilidades de éxito:
- Consultando con su médico para asegurarse de que puede comenzar con garantías una dieta y/o un programa de ejercicios.
- Conociendo cuáles son sus hábitos dietéticos actuales. Escriba todo lo que come durante una semana. Compare luego la lista con el plan de alimentación que se describe en esta guía. (¡Tal vez compruebe que no se aleja mucho de él!)
- Centrándose cada vez en un grupo de alimentos. Elija un grupo de alimentos. Luego, coma el número recomendado de raciones de los alimentos que se relacionan en el apartado ELIJA. Cuando note que domina un grupo de alimentos, pase al siguiente.
- Planeando los menúes con antelación. Esto le ayudará a evitar las comidas insanas y a realizar las compras de alimentos con mayor facilidad y eficacia.
- Recompensándose a sí mismo por sus éxitos. Cuando alcance un objetivo, prémiese usted con algo especial (preferiblemente distinto de un alimento).
- Aceptando y aprendiendo de sus fallos. Recuerde que si ayer comió demasiadas calorías o grasa o muy poca cantidad de fibra, ¡hoy es un nuevo día!
- Siguiendo los consejos proporcionados para hacer la compra, cocinar y comer fuera.
Para más ayuda y guía en planear una dieta para usted, por favor, pídale a su médico que le remita a un dietista (un experto en nutrición).
¡Piense en positivo!
Haga planes ahora sobre modificaciones que mejorarán su estado de salud. Comer es un hábito natural que debe disfrutarse. Tanto si come en casa como si lo hace fuera, su alimentación puede ser sensata y nutritiva.