Club de amigos
                                                                                           

Ahora que se ha decidido por una o dos actividades físicas de las que cree que podrá disfrutar, y que las ha comentado con su médico, está listo para empezar.

Logrará el máximo beneficio con el menor sufrimiento si sigue estos sencillos consejos:

¡Vaya despacio!

Antes de cada sesión de ejercicio, dedique 5 minutos a estirarse y a moverse despacio para permitir que su cuerpo "se caliente".

Al final del entrenamiento, dedique otros cinco minutos a "enfriarse" con un ritmo de ejercicio más lento y menos enérgico.

Escuche a su organismo

Un cierto grado de rigidez es normal al principio. Pero si le duele una articulación o le tira un músculo o un tendón, interrumpa el ejercicio durante unos días para evitar una lesión más grave.

La mayor parte de los problemas pequeños de músculos y articulaciones pueden aliviarse con reposo y analgésicos que no necesitan receta. (Nota: consulte a su médico antes de tomar analgésicos de venta libre).

Preste atención a las señales de advertencia

El ejercicio puede fortalecer el corazón, pero algunos tipos de actividad pueden empeorar problemas cardíacos preexistentes.

Las señales de advertencia son mareos repentinos, sudor frío, palidez, desmayos o dolor u opresión en la mitad superior del cuerpo al terminar el ejercicio.

Si observa alguno de estos síntomas, interrumpa el ejercicio y llame a su médico inmediatamente.